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Confidencias que no se publican

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Cuando alguien abre el alma: escribir, escuchar y el sufrimiento invisible Hay palabras que se escriben para uno mismo… y acaban convirtiéndose, sin buscarlo, en refugio para otros. Después de tantos años escribiendo, sigo sorprendiéndome de hasta dónde pueden llegar unas palabras. A veces uno escribe pensando que lanza palabras al aire… y resulta que caen en el corazón de alguien. Desde hace un tiempo empiezo a recibir, cada vez con más frecuencia, mensajes privados de personas que me hablan del blog. Algunos comentan un post concreto, otros agradecen una frase, una imagen, una intuición compartida. Pero hay un tipo de mensaje que siempre me deja en silencio: los de quienes, casi sin darse cuenta, acaban abriéndose y contando cosas muy personales, muy íntimas. Historias que no se publican, heridas que no se exhiben, dolores que no suelen tener escapar...

El lunes ya está previsto

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El lunes ya está previsto: una reflexión de viernes con humor para disfrutar el fin de semana Esto se lee en viernes por un motivo: el lunes ya existe aunque aún no haya empezado, y conviene ponerlo en su sitio sin convertir el fin de semana en una huida ni en una agenda de “cosas que hay que hacer”. El lunes, visto desde el viernes, es como ese invitado que todavía no ha llegado pero ya te está tocando el timbre en la cabeza, y tú estás con el mando de la tele en una mano y la paz mental en la otra intentando que no se te caiga ninguna. Hay quien, en cuanto asoma el viernes, se comporta como si el lunes fuese a presentarse en casa con un megáfono y una trompeta, dispuesto a arruinarlo todo por deporte. Y por eso vive el fin de semana como una carrera contrarreloj que termina el domingo por la noche con cara de “ya se acabó lo bueno”....

Cuando algo se rompe sin ruido

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Cuando dejas de escribir y una relación se enfría sin darte cuenta A veces no dejamos de querer a alguien. Simplemente dejamos pasar el tiempo suficiente como para no saber cómo volver a escribirle. Tenía el mensaje escrito. No era largo. Tres líneas normales, sin drama. Lo leí dos veces, dudé un poco y no lo envié. Pensé: luego. Mañana. Cuando tenga más cabeza. Spoiler: mañana nunca llegó y el mensaje se quedó ahí, guardado, como una nota mental que con el tiempo perdió sentido. No pasó nada grave. Nadie murió. Nadie gritó. Nadie me bloqueó. Simplemente dejé pasar el tiempo suficiente como para que volver a escribir ya no pareciera natural. Y lo curioso es que, durante semanas, seguí pensando en esa persona como si el vínculo siguiera intacto. Como si el silencio no contara. Nos gusta creer que las relaciones importantes se rompen por grande...

¿Te atreves con siete pistas?

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Un juego de fin de semana: siete historias con títulos escondidos para poner a prueba tu ingenio No es un test de inteligencia ni un reto mental de esos que prometen milagros. Es solo un juego para leer con calma, sonreír un poco y ver si algo hace clic. Es un juego. Sin más. De los que se leen sin prisa, sin instrucciones y sin nadie mirando por encima del hombro, dejando que cada escena haga su parte. La idea salió un día en el que la cabeza funcionaba, pero con cierta pereza. Nada grave. Simplemente uno de esos momentos en los que no apetece ponerse profundo ni demostrar nada. Y como en los posts de fin de semana conviene no tomarse demasiado en serio, opté por lo sensato: jugar un rato. En cada una de estas historias hay algo escondido. A veces es el título de una película, otras un libro, una canción, una comida o incluso un lugar muy reconocibl...

Abuelos cansados, corazones llenos

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Ser abuelo hoy: abuelos reales, nietos reales y una séptima nieta Hay abrazos que te dejan sin fuerzas y, aun así, volverías a repetirlos mil veces. Este texto habla de esos abuelos que llegan agotados a la noche, pero con el corazón lleno y la certeza de seguir siendo necesarios en su familia. Una nueva alegría en casa Esta madrugada ha nacido una nueva nieta. Ya está entre nosotros. Es la séptima en la familia. Y yo, que por dentro me emociono más de lo que aparento y por fuera sigo empeñado en hacerme el fuerte, me he sorprendido pensando: “quizá ya va siendo hora de escribir un post sobre los abuelos, ¿no?” . Porque después de siete, algo de experiencia ya tenemos… y también alguna que otra contractura que no teníamos cuando fuimos padres. Cuando los nietos toman la casa Dicen que los nietos llegan con un pan bajo el brazo. Sí...

Récords que también hablan de fe

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10 récords Guinness que también hablan de fe católica Los viernes en este rincón son para bajar revoluciones, sonreír un poco y dejar que el alma respire. Hoy lo haremos con diez récords reales donde, de un modo u otro, la fe se coló sin pedir permiso. A veces pienso que, si alguien instalara una mesa de récords en la sacristía, más de uno intentaría batir el de entrar tarde con paso sigiloso, como quien llega a una peli empezada. Otro aspiraría al “amén” más exprés antes de la bendición final. Y el de salir antes que nadie… ese lo hemos visto todos, y alguno lo ha entrenado sin querer. Más allá de estas pequeñas marcas parroquiales, el famoso libro de los récords está lleno de historias curiosas. Y, entre pizzas gigantes y colecciones imposibles, también aparecen datos que rozan lo religioso, los templos y la fe. Aquí van diez, breves y sorprendent...