Las palabras ya no dicen lo que dicen
Cuando las palabras cambian de sentido y la conversación se enfría Hay palabras que antes decías sin pensar y hoy tienes que justificar. Y eso no es casual. Cuidar el lenguaje no es una manía. Es una forma de resistir. Grietas que no se ven Un día descubres que no te discuten una idea, te discuten el diccionario. No te dicen “no estoy de acuerdo”. Te dicen “eso ya no significa eso” . Y ahí ya sabes que la conversación va a ser cuesta arriba. Porque cuando cambias el significado, la conversación empieza a empujar la vida de la gente. Sin ruido. Sin broncas. Un día, sin más, te das cuenta de que ya no puedes hablar tranquilo sin tener que justificarte. En la calle se nota enseguida. Una palabra de siempre empieza a sonar “peligrosa”, “antigua” o “sospechosa”. Otra, en cambio, se vuelve intocable, a...