31 mayo 2010

17

VACIO DE RENCOR


Que fácil, hermoso y sencillo resulta leer el evangelio. ¿No arden nuestros corazones cuando nos detenemos a releer lo que tantas veces hemos reflexionado? ¿De verdad, existe alguien que cuando busca el consuelo o luz en lo que allí se nos narra, se vaya como entró? Me gusta creer, que aún en las noches más oscuras que el alma pueda atravesar, las palabras de Jesús traen esas chispas que aparecen en las tinieblas. Una vez contemplé en Rivisondoli (Italia) el magnífico espectáculo que ofrecen las luciérnagas. Es una belleza. Y pensé en que Dios aparece así en nuestras oscuridades, con pequeñas luces volando a nuestro alrededor, las suficientes para sentir que la penumbra no nos envuelve.Que El siempre está.

A veces me pregunto: "¿pero por qué lo hago todo tan complicado? "Basta poner en práctica lo que Jesús nos dice. Y nada, erre que erre, con saltarme los consejos,… así me va muchas veces. Solo encuentro explicación a tan gran tozudez, lo que la iglesia nos enseña: la huella del pecado ha dejado a nuestra alma debilitada. El poder del mal, se empeña en arrebatárnosla, no para nuestra perdición, sino para destruir la obra de Dios; porque a veces, hasta nos creemos que el diablo está interesado en nosotros, que le encantamos vaya. ¡ No le importamos nada como personas! si no el uso que de nosotros puede hacer. A él no le interesa nadie, es el odio personificado, y por eso solo tiene un fin , la destrucción de lo más grande que Dios ha creado. Su obra maestra: ¡Cada uno de nosotros!

Hoy me vine en ganas reflexionar, sobre un compañero que el maligno nos brinda casi como un acto de caridad y justificación. Y nos lo presenta, cuando comprueba que iniciamos el camino del perdón, . Un falso amigo ,que nos coge con su mano abrasadora y nos quema de verdad, muchas veces sin que nos demos cuenta. Su nombre: Rencor.

Es frecuente oír en los tiempos presentes, lo de: “perdono pero no olvido”; pues lo siento mucho, yo no entiendo el perdón de esa forma, ni creo que Jesús en el momento de su crucifixión, perdonando a los que le mataban, pensara ni por asomo, en un acto de resentimiento. Todo lo contrario, nos mostraba el perdón verdadero. El otorgado en el culmen del dolor.


Pero a veces podemos caer en el error, de pensar que esa aversión que se queda estancada en el alma, se produce ante agravios profundos. No, no, queridos amigos, seamos sinceros, ¿quién no memoriza esa palabra dicha que tanto nos ha dolido? ¿Quién no guarda en su archivo personal, esa acción que el otro ha realizado tal vez sin intención de dañar?... “Es que lo que me has dicho"… "es que lo que piensas de mi"… "es que ¿cómo te atreves a juzgarme así?"...


Demasiados planteamientos ante la ofensa recibida. Perdonar es un acto heroico, es devolver amor, ante la punzada que nos asestan. Soy de los que creen, que es mucho más difícil perdonar que pedir perdón.

En el momento de la historia en que nos toca vivir, donde el hombre vive alejado de Dios, la palabra perdón, adquiere una connotación de debilidad, y por eso es tan poco usada, para pedirlo y para otorgarlo. No dudemos de que el perdón es uno de los actos de amor ,que más almas han llevado hacia Dios. Muchas personas han cambiado radicalmente, ante la generosidad y heroicidad magnánima de perdonar.

Pero el perdón debe ser total, sin ningún resquicio de rencor, sin analizar las circunstancias, de la pesadumbre en que puedan habernos sumergido."Alto, alto... ¡que fácil lo ves tú! "podrá reprocharme alguno. Pues no, ¡a veces, resulta muy muy difícil, pero no imposible! Y creámonos de verdad, que Dios no pide nada superior a nuestras fuerzas. La cruz no gusta a nadie, (ni a Jesús), pero allí nació el poder de perdonar. Desde el crucificado , se puede hablar de perdón. Nos enseñó cómo hacerlo: con los brazos extendidos, las manos y pies clavados a un madero y un corazón amoroso traspasado por una lanza.


Después de María, (que seguro perdonó en cuanto escuchó las palabras de su Hijo) San Esteban fue el primero, en ponerlo en práctica. Ante su lapidación: “Señor, perdónales, porque no saben lo que hacen”. Pensemos también nosotros, que muchas veces quien nos ofende, no sabe lo que hace o lo que dice, y que cada día nos dirigimos al Padre con la misma súplica. "Perdónanos como nosotros perdonamos". Que esas palabras siempre sean elevadas a Dios con el corazón.¡ Vacíos de rencor!

17 comentarios:

Guerrera de la LUZ dijo...

Uf el rencor es repulsivo, además causa enfermedades. Que Dios nos ayude a perdonar siempre de todo corazón, porque solos no podemos.

Angelo por favor!! contestame a lo de Medjugorje en Barna, que necesito encontrar a alguien que haya estado en ese encuentro, es importante.

Feliz semana, besitos!

una madre agradecida dijo...

En la radio escuché el testimonio de una mujer que estuvo prisionera en un campo de comcentración alemán.
Era casi una niña entonces (12 ó 13 años), y al cabo del tiempo se dedico a dar conferencias por toda Europa sobre la necesidad que tiene el hombre de perdonar.
Cuenta cómo una día, al terminar una conferencia en Munich, al tiempo que la gente salía silenciosa de la sala, un hombre avanzaba en dirección contraria, venía hacia ella. "De repente reconocí a uno de los guardias del campo, que había sido muy cruel conmigo. Me quedé paralizada y un sudor frío me recorrió todo el cuerpo. Se plantó delante de mí, alargó la mano y me dijo: he sido guardia en un campo de concentración, estoy arrepentido, he pedido perdón a Dios, y ahora necesito pedirle perdón a usted que representa a todos los que estuvieron presos en ese campo.
Me dí cuenta de que no me había reconocido. Yo estaba paralizada, fría y el seguía con su mano extendida ante mí. Me dí cuenta de que era incapaz de moverme, incapaz de perdonar. Yo no había perdonado y me dedicaba a predicar el perdón. Entonces dije en silencio -"Dios mío, ayúdame."
Sentí calor en el hombro derecho que bajó hacía mi mano y pude extender la mano. Me la apretó fuertemente. Entonces me sentí liberada, aquel hombre me había liberado dándome la oportunidad de perdonar.

Gran Visigoda dijo...

El perdón es un acto de caridad hacia el projimo y en donde hay caridad y amor allí está Dios...si no se perdona desde el corazón ¿cómo podremos decir que Dios está con nosotros?.
El rencor no arregla los problemas ni los desencuentros si no todo lo contrario, los acrecienta, el perdón tampoco arregla muchas veces problemas ni desencuentros pro llena de paz el alma de quien perdona...

eligelavida dijo...

Pienso que cuando tenemos la experiencia de haber sido perdonados, resulta más fácil perdonar.

Impresionante el relato de una madre agradecida. Un abrazo a todos!

Efrén dijo...

El maligno puede ser tan sutil que aprovecha incluso los mmomentos de perdón con pensamientos del estilo de "ay qué bueno eres que perdonas, qué buena gente", lo que tambien nos aleja de Dios.

Lirio del yermo dijo...

Gracias por unirte a mi blog, Angelo. Estoy de acurdo contigo en lo que has escrito sobre el rencor y el perdón.Las relaciones humanas son muy frágiles y a veces ofendemos incluso sin querer. San Francisco de asís, mi santo favorito decía que debíamos tratar a los demás tan cuidadosamente como si fuéramos su madre.Puede parecer exagerado pero si miramos alrededor vemos que es así.
Paz y Bien.

BRUCE dijo...

El perdón es un don que viene de Dios. A veces cuesta mucho y alguna vez nos parecerá imposible, entonces lo que hay que hacer es pedirle a Dios que nos de ese don.
Es que a veces se olvida algo tan sencillo como pedir lo que no tenemos.

El testimonio que cuenta Madre Agradecida es muy bueno, es fácil hablar, pero ..."el movimiento se demuestra andando" que decía Isaac Newton.

Un saludo!

Armando dijo...

Hola Angelo:
Después de un tiempo, vuelvo a reecontrarme con mis buenos amigos de la red.
Comentarte que como cristiano que trata de escalar día a día la gran montaña de dificultades, con la esperanza como bandera y la certeza, de que algún día podamos vivir entre nosotros el REINO DE DIOS, me uno a ti en el anhelo de tapar esa grieta diabolica que se ha abierto en la Iglesia de Cristo
(como decía Pablo VI) para que el humo de Satanás deje de entrar en ella.
Añadiría algo más como creyente en CRISTO Y MARIANO de corazón; es hora de que nos dejemos guiar por el ESpíritu Santo y luchar sin cobardía en proclamar abiertamente y al unísono, que estamos equivocados, que sin Dios no podemos existir como personas creadas por AMOR y para poder entender los signos de los tiempos. Demos testimonio de ser hijos de Dios allá donde vayamos. El transmitir el Evangelio de Jesús con nuestro ejemplo de vida es la única clave para que el Espíritu de Dios habite en cada uno de nosotros.
Un fuerte abrazo.

Oceanida dijo...

Angelo que post tan tremendo y genial. Cuantas veces no habre dicho yo eso de "perdono pero no olvido" y sabes que, en el fondo me enganaba a mi misma y hacia parecer que era buena gente. Que error!! Asi nunca se perdona. No es facil pero yo personalmente, voy soltando todo el lastre del rencor, los perdone las afrentas y ahora tambien las olvido, es mucho mas facil cuando Dios esta a tu lado y no es tonteria. Yo lo compruebo cada dia, antes era insoportable, llevaba a mis espaldas kilos y kilos de resentimiento, es como si Dios me guiara ahora y simplemente perdono con la nueva capacidad que El me ha dado para ver las cosas desde su lado. El demonio me sigue tentando a veces en este aspecto, pero es mucho mas facil reconocerlo y mandarle a freir esparragos antes de tiempo.

Me siento muy feliz de poder perdonar con mas facilidad y a Dios y a la Virgen les pido que tambien me perdonen todo el mal y el dolor que pueda haber cusado alguna vez.

Un abrazo.
Que post!

Juanjo dijo...

Cierto es que el perdón debe de ir acompañado del olvido, si no, no es perdón. Es perdona pero aguanta, te perdono, pero esta te la guardo. Eso no es perdón.

Pero no debemos olvidar, que el perdón debe de ir acompañado de la justicia. Perdonar es un acto personal. Yo perdono al que me robó el coche, pero debe de ir 10 años a la cárcel para que no robe mas coches, que es malo, para el y para las víctimas.

Angelo dijo...

Guerrera
No pude asistir al encuentro. Te he enviado esta mañana un e-mail, de alguien que sí estuvo. Esperamos tu testimonio.Un beso

Una madre agradecidaGracias por mostrarnos ese bello testimonio. Un abrazo fuerte

Gran Visigoda Esa es la verdad del perdón, hacerlo desde el corazón. Mientras más lo practicamos, más valor encontramos en lo que significa amar sin reservas. Gracias por tu comentario. Besos.

eligelavida No siempre ocurre. muchos son perdonados y luego no saben llevar a cabo la misma actuación. Jesús nos lo explica en una parábola.Como dice Visigoda, hay que hacerlo con el corazón. ¡Y uno sabe cuando lo hace de verdad!Besos

EfrénSi, si, que razón tienes, hasta se presenta como nuestro el que nos entiende de verdad haciendo que nuestra conciencia se vuelva light. Un abrazo

Lirio Bienvenido. Me alegra tu presencia en esta casa, desde hoy la tuya. San Francisco de Sales, tiene unas profundas y grandes verdades. Un abrazo

Bruce Lo que no tenemos y lo que no sabemos pedir. Yo siempre acabo diciéndole, que me conceda lo que más necesito para unirme a El y que no sé pedírselo.
Gracias Bruce. Un abrazo

ArmandoVeo que sigues en la batalla, siempre es una alegría contar con tu testimonio. Muchas gracias. Un abrazo

oceanida Toda la vida es un ir quitando aquello que nos aparta de Dios. Un santo decía que si cada año lográramos vencer uno de nuestros defectos, al final de nuestra vida llegaremos a ser santos de verdad. Cuesta mucho arrancar y borrar las huellas del pecado, cuesta mucho que el hombre viejo de paso al nuevo en nuestra vida de fe. Pero como todos han dicho hay que pedir. Abrirnos siempre al amor. Un beso y gracias.

JuanjoPor supuesto que la justicia debe ser aplicada en casos que lo requieran, pero lo más importante para los que siguen a Cristo es el perdón. Y no es nada fácil. ¿porque no pensamos en todos los que han ofendido durante este tiempo al Papa y a los sacerdotes?¿no ha sido esta una de las ofensas más dolorosas? ¿hemos rezado a Dios por los sembradores de caluminias ellos? ¿hemos sabido decirle al Padre "perdónales porque no saben lo que hacen"? .Resulta muy fácil hablar del perdón, pero no tanto del rencor, de la herida que deja en nosotros y que no sabemos curar. ¡hablo por mí!Yo sí necesito pedir continuamente ese vacio de rencor.
Un abrazo

ARCENDO dijo...

El perdón, la mayoría de las veces, es dificil, muy dificil, incluso más, el perdonarse uno mismo.... POR ESO TIENE TANTO VALOR...., por que el AMOR logra vencer al rencor, la dureza se ablanda con la caricia del perdón, cuando perdonamos, nos parecemos -un poco, un poquito- a Dios y eso nos dice que somos de su estirpe.
Liado, pero sin querer de estar AQUÍ y desearte siempre lo mejor. El trabajo aumenta (empecé a currar por libre en RADIO MARIA, ya te contaré), pero mi amistad no disminuye. UN FUERTE ABRAZO.

lojeda dijo...

Hace tiempo me di cuenta de que con rencor no se hace puede vivir.
Nos empeñamos en mantener las heridas abiertas, y solo nos hace daño para poder seguir evolucionando en nuestra vida espiritual y personal.
Angelo, te pido una oración especial por Emilio, un amigo misionero mío que ha venido de Ecuador de vacaciones y se ha encontrado con un problema de salud, que no sabemos lo que es.
Le están haciendo pruebas, pero no saben de dónde le viene el malestar que tiene.
Se le han acabado las vacaciones y tiene que volver a Ecuador, pero hasta que no se ponga bien no puede irse.
Reza por él.
Un beso

Mercuzzio dijo...

Perdonar significa olvidar. Olvidar no es borrar de la memoria, sino hacer como si nada hubiera pasado. Si Dios no olvidara el pecado, jamás perdonaría. Y sin perdón, no existe redención.

Y sí, soy manchego, pero no toledano, sino ciudarraleño. Para más inri, "chucho" "brujo" o daimieleño.

Un abrazo, "chiquitín", hermano en la fe.

Militos dijo...

Ay Angelo, la huella del primer pecado nos vapulea a lo largo de la vida.
Creo que las madres sabemos más que nadie del perdón, los padres también, no te me enfades, pero es que las madres no necesitan ni mencionarlo... y de tanto practicarlo con los hijos de manera innata se hace con todo el mundo.
Perdonar es olvidar y de otra manera no lo llamen perdón.
Tenemos el mejor Maestro para esto y para todo.
has tocado puntos claves en la vida del cristiano, gracias.
un beso grande.

Raquel dijo...

Hola Angelo, me ha gustado mucho tu públicación sobre el Perdón y lo que conlleva hacia el, en ocasiones el Rencor. Poder liberarse del Rencor es algo que viene de Dios, estoy segura, pues tiene que ser un Perdón sincero y de corazón, para que el alma quede limpia y el Rencor desaparezca. No se si me he explicado bien, bueno solo espero que Dios también me conceda el privilegio de perdonarme a misma algún dia y de esta manera poder perdonar a los demas y que ellos me perdonen. Un beso, cuidate y gracias por pasarte por mi blog.

Dios te bendiga !

JOSE LUIS CARVAJAL IBELLI dijo...

¡Muy profundo, Angelo, estamos en comunión de oración!

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