
Desde hace tiempo se nota la decadencia e inmoralidad de muchos periodistas en la carrera que un día decidieron ejercer. Se supone que un buen periodista ,tiene que tener honradez a la hora de escribir, contar las cosas con su estilo y visión , pero respetando en todo momento la verdad de los acontecimientos. En el momento en que éstos son alterados, inventados, o no contrastados, el servicio prestado a la comunidad es el de una mentira.
En este mundo, en la que cada vez más ,parece asentarse la costumbre de falsear, se llega al hábito de utilizarla ,hasta alcanzar un punto de benevolencia y beneplácito por quien la difunde.
Leí hace poco que en el mundo periodístico está cada vez más condicionado por la cínica regla del “good news, bads news” , o sea las buenas noticias, son en realidad malas noticias. Eso explica, por qué la más cruenta y vulgar crónica negra va en primera página, mientras que a menudo encontramos poco espacio para las historias más hermosas, más conmovedoras, los testimonios más auténticos que alimentan la esperanza en la Humanidad.
Hace pocos días se difundió por la red una falsa noticia-que citaré más tarde-, donde la gran mayoría, ha optado por creer la mentira que buscar la verdad, (como de forma vergonzosa se produce casi a diario) .Se tiene hambre de más, necesitan algo gordo, la verdad les quema y necesitan buscar algo con que apagarla: ¡Mentir!
No quiero alargarme. Cito el caso de estos días que tanto revuelo ha causado por los foros de internet. Un buen montaje.
Aparecieron los titulares de que la Iglesia tachaba de inmoral la película Luna nueva. Unos decían la Iglesia, otros el Vaticano (no saben distinguir una cosa de otra). Citaban a un monseñor como alguien relevante en el Consejo Pontificio de cultura. La máquina se pone en funcionamiento, y cada editorial, da su versión de lo que el tal monseñor ha dicho. Muchas veces ni coinciden en las declaraciones, casi siempre añadiendo frases de cosecha propia.
La noticia entra rápidamente en los foros, y los que optan por tragarse todo lo que dice un periódico, sin contrastarlo, se llevan las manos a la cabeza, se ponen a criticar de forma brutal, irreverente e intolerante a toda la Iglesia. Siempre con los mismos tópicos. Uno se pone a investigar entra en la web del Vaticano, busca el organismo del Consejo Pontificio para la cultura , y el mencionado monseñor no aparece entre los cargos de dicho Consejo . Además,ninguna de las agencias periodísticas que han ofrecido esta noticia, trae enlazada la declaración original.
Si la Iglesia tuviese que estar desmintiendo todas las noticias escritas sobre la moralidad o no de una película, no tendría tiempo de dedicarse a los problemas verdaderos e importantes que ésta tiene que administrar cada día en todo el mundo. No caigamos en la trampa que nos preparan. No incurramos en la tentación, de creernos "ipso facto" ,la noticia presentada, cuando esta nos turba. Sepamos buscar el origen de la noticia ,y sobre todo la veracidad de la misma. En este caso luna nueva ofrece grandes valores. Por eso había que montar un numerito contra la Iglesia, donde los fundamentos morales de la película, coinciden plenamente con los presentados por la fe cristiana. Urge montar una mentira,porque la verdad les quema.
Angel ST































